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Editorial (84)

60 años después de aquel nefasto pacto firmado en las costas catalanas entre Laureano Gómez y Lleras Camargo, los jefes “irreconciliables y enemigos” de los llamados partidos conservador y liberal de Colombia, causantes de la guerra civil sectaria, llamada por los historiadores (?) colombianos “violencia bipartidista del medio siglo 20” y  que dejo en la sociedad colombiana; 300 mil muertos mal contados y sin que se conociera o se responsabilizara o se inculpara ni uno solo de sus generadores; el coletazo de desquite, sangrenegra, venganza, siete colores y demás bandidos liberales y conservadores; la ruina moral y política señalada por monseñor Guzmán y Fals Borda, y, dio paso al primer gobierno del Frente Nacional pactado dando posesión al  virrey USA Lleras Camargo, quien por recomendación del general Yarborough en 1960, y valiéndose de los “militares coreanos” del batallón Colombia participante de la guerra en Corea bajo órdenes del presidente de los EEUU, inició la conformación del actual Bloque de Poder Contrainsurgente dominante y la guerra contrainsurgente actual en proceso de finalización.

Como si no hubiese pasado ni una gota de agua por debajo de los puentes de la vida o de la historia, nuevamente los “dos irreconciliables jefes enemigos” de la fracción más sanguinaria y guerrerista de esa misma oligarquía, uno de origen liberal samperista Uribe Vélez, y otro de origen conservador ospinista Pastrana, cínicamente, o mejor, repugnantemente cínicos y olvidando todas los ultrajes y agravios que mutuamente se han proferido en la gallera nacional de los medios de comunicación contrainsurgentes, han nombrado compromisarios, fijado temas de acuerdo y se disponen a sellar una alianza político electoral, con el fin de derrotar a su rival de fracción JM Santos, a quien en su insania consideran ficha de Obama, proclive al castro chavismo de Venezuela y de las insurgencias de las Farc y el ELN.

¿Recibieron la orientación de Trump, aquel recordado “vienes santo” (14.04.2017) hace dos meses largos, cuando Uribe y Pastrana visitaron, sin querer queriendo, al controvertido presidente de los EEUU Trump en su mansión de Palm Beach en Florida?

¿Tiene esto que ver con la salida precipitada y fulminante del embajador de JM Santos en Washington Pinzón-Bueno?  ...No lo sabemos.

Esas cosas no se dejan conocer fácilmente, pero una alianza tan extraña, oscura e inquietante como la que acaban de sellar estos dos taimados y experimentados maestros colombianos de la perfidia, el engaño político, y el enmascaramiento mentiroso, necesariamente tiene que tener una fuerza superior y de repercusiones internacionales que esté detrás de ellos, presionándolos, sosteniéndolos y aupándolos. Tampoco hay nada de raro o extraño en que el Uruguayo Almagro y la corte de expresidentes ultra reaccionarios aliados suyos como Aznar, Rajoy, Temer, Macri, Peña Nieto, Fox, y demás “latinos” que lo incitan en su cruzada democrática estén en esta “unidad de las fuerzas democráticas salvadoras de Colombia”.

La movida tiene dos frentes obvios: Uno, afianzar y consolidar al interior de Colombia el próximo triunfo electoral y político de esta santa alianza para sacar la fracción de Santos de las arcas públicas y no implementar el Acuerdo Final de paz firmado entre el Estado y las Farc-Ep. Nunca lo han ocultado. Es más lo han gritado.

Precisamente el periódico ultra-godo El Colombiano de Medellín (1) ya lanzó tres candidatos presidenciales

quienes pueden tomar el estandarte de esta cruzada y cumplirla con excelencia: el parapolítico Ramos recientemente rehabilitado, el inquisidor y quemalibros Ordoñez, y la exministra de guerra de Uribe y comerciante en contratos de seguridad privada Marta Lucía Ramírez.

Un segundo frente no menos evidente y que parece ser el centro de una mayor confluencia continental, es la batalla final (que amenaza estar complicada) para derribar el gobierno venezolano. Allá ya bastante advertidos debieron haber tomado nota.

Mientras tanto en Colombia, las clases subalternas engatusados con el juego perverso que Santos está haciendo con la implementación del Acuerdo de Paz, cumpliendo pero incumpliendo, avanzando un pasito pero retrocediendo dos, haciendo demagogia con la desaparición de las Farc y de que SI ha cumplido esa promesa internacional de acabar con uno de las guerrillas más fuerte y vieja del mundo, pero sin mencionar o mejor ocultando los cambios estructurales en la sociedad que pactó.

Y así, como se le tira maíz al pavo de navidad para que engorde plácidamente sin que sospeche la fecha que se le avecina, la neblina y el sopor mediáticos dirigidos por la revista de su sobrino y sus familiares y allegados periodistas, continúan estimulando dentro del Bloque Popular esa resignación de los derrotados para que esperen pacientemente el resultado de las próximas elecciones y no se unan, sigan inflando sus egos inflamados,  y no logren articular o siquiera estructurar una fuerte estrategia político-electoral para imponer la implementación plena del Acuerdo de Paz,  junto con la superación de la destrucción dejada por su corrupta locomotora Neo-Liberal en marcha.

Entonces (según lo calculan ambas fracciones) Santos y sus “gobernanzas” podrán llegar fácilmente con el ganador del pacto Uribe-Pastrana a un entendimiento pactico de Unidad (también en las alturas) con el fin de darle continuidad del régimen Neo Liberal vigente, el que continuará su marcha fatídica en los campos y ciudades colombianas, y, el cerco contra Venezuela se habrá estrechado aún más.

  1. http://www.elcolombiano.com/colombia/politica/quien-podria-asumir-las-banderas-de-pastrana-y-uribe-DE6776612  

Fuente Imágenes Internet.           

El 13 de junio de 1953, a las 6 de la tarde, el Teniente General de las Fuerzas Militares de Colombia, Gustavo Rojas Pinilla, anunció al país su posesión como presidente de Colombia y la conformación del famoso binomio Pueblo-Fuerzas Armadas. Había sido puesto allí mediante un golpe de Estado palaciego, fraguado entre un sector de militares, las diversas fracciones del partido conservador gobernante con algunos mascarones de proa del partido liberal y, contando con el apoyo indispensable de la larga e invisible mano del Departamento de Estado de los EEUU.

El objetivo era encontrar una salida “incruenta en las alturas”, a la terrible crisis político y militar en la que se encontraba el país después de la Violencia Oficial desatada desde el gobierno falangista conservador de Ospina Pérez y Laureano  Gómez contra los liberales “nueveabrileños”, a partir del bogotazo del 9 de abril de 1948, la que fue respondida con una gran resistencia  popular y campesina en todo el territorio colombiano, pero especialmente en los llanos orientales, donde adquirió verdadera forma de guerra civil.

 A raíz de la crisis social generalizada; en 1953 el partido conservador se encontraba dividido entre Laureanistas, Ospinistas y una fracción menor de seguidores del fascista Alzate Avendaño. Gómez había permanecido ausente del palacio presidencial por razones de salud y, desde su casa particular donde se dedicaba a hacer “pandeyucas", gobernaba por interpuesta persona, enviando razones a su amanuense “Primer Designado” el sordo Roberto Urdaneta Arbeláez.   

El general Rojas propuso a Urdaneta que tomara todo el Poder y gobernaran juntos, pero este no aceptó atentar contra su jefe. Laureano retomó el mando y se generó una situación insostenible que obligó a la coalición bipartidista de los golpistas y militares a presionar al general Rojas a tomarse el Poder. En menos de 24 horas los colombianos tuvieron tres presidentes y un supuesto Golpe de Estado.

El general Rojas Pinilla, reconocido por sus arraigadas ideas religiosas y “anticomunistas”, llegó al Poder para buscar la unidad entre los dos partidos tradicionales Liberales y Conservadores, concluir el enfrentamiento armado entre ellos que estaba llegando peligrosamente a las alturas, pero también, para evitar la peligrosa desegregación que estaba sufriendo el mismo Partido Conservador, así como para convertir al ejército en un actor monolítico con su propia doctrina “profesional” de la guerra total contra el comunismo, y alejado de las banderas partidistas Liberales o Conservadoras hasta entonces predominantes.

Rojas Pinilla decretó una amnistía general para los guerrilleros liberales y nueveabrileños, pero muy pronto el incumplimiento por parte del Gobierno a los pactos, sumado al exterminio de los principales comandantes guerrilleros ejecutado por los servicios secretos y el ejército, así como los campos de concentración y bombardeos oficiales con napalm yanqui en el Tolima, Huila y Cauca, reactivaron la lucha y el tránsito de guerrillas nueveabrileñas a guerrillas abiertamente comunistas.  

Contrario a lo que la coalición golpista tenía en mente, Rojas Pinilla intentó imponer y prolongar su propia versión “justicialista” de gobierno, entrando a chocar abiertamente con las expectativas de la Oligarquía Liberal-Conservadora que lo había sentado en la silla Presidencial. Instauró una dictadura militar, se hizo reelegir dos veces, ordenó al batallón Colombia de Valencia Tovar disparar contra los estudiantes el 8 y 9 de junio de 1954. Decretó la censura a la prensa especialmente de los grandes diarios liberales de El Tiempo y El Espectador y prolongó su gobierno militar hasta mayo de 1957, cuando nuevamente una coalición oligárquica bipartidista pactada entre Lleras Camargo y el derrocado Laureano Gómez en Cataluña, a la que se sumó la iglesia católica y que  mediante una movilización social generalizada lo obligó a abandonar el Poder dejando en su remplazo una junta militar de 5 generales que prepararon la implementación del pacto Lleras-Laureano, llamada la dictadura mono-partidista del “Frente Nacional”, cuyo primer presidente fue precisamente el firmante liberal Lleras Camargo, encargado de comenzar un nuevo ciclo de Violencia Oficial: 

La guerra contrainsurgente y anticomunista patrocinada por los EEUU dentro de su geo estrategia de la guerra fría y que actualmente después de más de 50 años, está en proceso de Solución Política

ANNCOL recomienda a sus lectores, tener siempre en mente esta trascendental experiencia historica colombiana de enfrentamientos en las alturas del Poder, sus pactos intra-oligárquicos, incumplimientos oficiales a los pactos, exterminio de guerrilleros, y soluciones a las crisis, todas ellas, violentas. Esa es la razón de nuestro Editorial.   

En la foto: Ospina Pérez, Rojas Pinilla y Alfonso López Pumarejo. Tomada de internet     

 

No está mal que Santos haga su tarea como lo determina el Fast Track que le otorga facultades extraordinarias para implementar el Acuerdo de paz en lo atinente a las adecuaciones institucionales con el fin de hacer efectivos los consensos orientados a superar el conflicto social y armado.

Lo que resulta ingenuo es creer que a punta de decretos y leyes, la paz nos llegará como por ensalmo, en una especie de golpe de suerte.

Por supuesto, los arreglos institucionales son trascendentales para construir la paz y en ese campo para nada se debe bajar la guardia. Hay que irse a fondo en la disputa política, pues quienes controlan el poder saben del valor estratégico de las normas y los aparatos administrativos en los arreglos generales de una sociedad. En ese sentido, la presencia, la acción y argumentación de los delegados de las Farc en la CSIVI y en los otros entes creados recientemente es de altísimo valor. También la encomiable labor de los delegados de Voces de paz, no obstante la veleidad filosófica liberaloide de algunos, en las corporaciones legislativas. Eso no tiene objeción.

Lo que queremos sugerir es que hay que prevenirse contra el fetichismo jurídico y la ilusión legalista. Así como la revolución no se hace por decreto, tampoco la paz nos llegara por la “lluvia de decretos” que se anuncia desde la Casa de Nariño. Por la decretitis santista de estirpe santanderista.

Correcto que salgan los decretos, los Actos legislativos, las Leyes, los Planes Marcos, los Conpes, las Pdets, el Pnis y demás protocolos, pero ojala los mismos tengan dientes y no sean solo adorno como el decreto 885 de mayo del presente año, expedido hace dos días, que francamente raya con el ridículo y la inutilidad. Que salgan los anunciados decretos agrarios sobre acceso a la tierra para entregar los 3 millones de hectáreas a los campesinos y titular los otros 7 millones a millones de trabajadores agrarios sometidos al despojo y la pobreza.

Que se firmen los decretos para adecuar las infraestructuras rurales en educación, salud, comunicaciones y protección ambiental.Esas normas deben ser el sustrato de la movilización agraria para que tales articulados se hagan realidad.

Lo cierto es que la paz tiene que ser el fruto de la potencia histórica de la movilización social. La paz debe ser una conquista de las masas populares. Es lo que estamos viendo con las multitudinarias protestas, con las huelgas y paros de Buenaventura, el Choco, los educadores, los cocaleros, los campesinos, los trabajadores del Estado y las madres comunitarias.

La paz, en este caso concreto, debería estar acompañada, en los actuales momentos de adversidad, letargo y perplejidad de los liderazgos, de movilizaciones sociales en todas las escalas. Desde acá sugerimos promover por lo menos 70 eventos en grandes y medianas ciudades en defensa de la paz y de la materialización de los acuerdos. No más carreta con el cuento de la paz. Mas resultados es lo que demandan los colombianos y estos solo llegaran si la gente sale a manifestarse en los espacios públicos en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Neiva, Ibagué, Pereira, Popayán, Pasto, Cúcuta, Jamundí, Tuluá, Buga, Armenia, Calarca, Girardot, Ocaña, Santa Marta, Cartagena y en otros puntos clave como las Zonas veredales semilleros de las Villas de paz propuestas por Ivan Márquez en nombre de las Farc en reciente Foro Colombia2020.

En ese orden de ideas y dada la desesperación de millones de ciudadanos con la crisis económica reflejada en la recesión económica que nos invade y la crisis fiscal que golpea al gobierno, es oportuna  la idea de promover y convocar a un Paro cívico nacional que recoja la inconformidad y rechazo de las mayorías populares con la gestión del régimen oligárquico que representa el modelo neoliberal santista. Una cosa es apoyar el Acuerdo de Paz en el gobierno actual y otra muy diferente 'mirar para otro lado' cuando de injusticias y atropellos se trata.

Lo peor para la paz y las demandas de la gente es la parálisis y el elitismo, el tramite cupular de las múltiples problemáticas que sacuden a la nación. Por ahí no es señor@s.

 

El actual no luce como el momento más brillante del trascendental proceso de paz adelantado por las guerrillas revolucionarias que encarnan las Farc-EP con el gobierno del señor JMSantos.

En el pasado , durante el proceso de paz en la Habana, se presentaron entre las dos partes, el Estado de Colombia y la guerrilla de las Farc-EP,  impases y momentos de graves diferencias superadas con paciencia, merced a la mediación de terceros países que fueron invitados a participar de la Mesa de Diálogos de La Habana.

Pero hoy, justo en la etapa de la implementación y verificación del Acuerdo Final, han estallado un conjunto de problemas que generan desconfianza e incertidumbre entre los integrantes de los frentes guerrilleros ubicados en las Zonas Veredales y Puntos Transitorios. En palabras de Enrique Santiago, la guerrilla vive duros momentos de angustia. La desazón ha tocado su pico, sobreviniendo hipótesis de repliegue ordenado para evitar escenarios de desastre contrarrevolucionario. Algunos bien podrían hablar de un Plan B para resolver las contingencias y los actos desleales de la contraparte Estatal

 ¿Existe ese Plan B, nos preguntamos a propósito de la tormentosa coyuntura que vive la paz? ¿Se previó en el diseño de las Zonas Veredales y PT un repliegue estratégico de los frentes guerrilleros tal como ocurrió con las Columnas de Marcha de las autodefensas comunistas en los años 50 y 60,  o en la propia concepción que Manuel Marulanda le dió a la Zona de Distensión del Cagán, malograda también como hoy por la mala fe del señor Pastrana? La verdad es que en muchas ocasiones el engreimiento y la prepotencia obnubilan la capacidad de razonar llevando a omitir aspectos esenciales de la estrategia política y de las historias vividas.

La decisión de la Corte Constitucional, que el decir de Humberto De La Calle, uno de sus principales arquitectos, puso en jaque el Acuerdo de Paz es tal vez la más dura arremetida de la Oligarquía enemiga de la paz, acelerada después de la reciente Convención del Centro Democrático en la que se acordó "hacer trizas el maldito acuerdo castro-chavista de paz" .

La Sentencia de la Corte, dice, abrió la puerta a una cascada de modificaciones a lo pactado con las Farc. Es un paso muy grave y un tremendo engaño que difícilmente podrá solventarse con vacilaciones o con maquinaciones o jugadas politicas del alto gobierno, por lo que su Plan B es impulsar una confusa  y etérea "Gran Coalición" en defensa de los compromisos adquiridos por el Estado con las Farc.

Lo que conviene destacar en todo esto es que la Oligarquía en su conjunto si tenía su propio Plan B contra los consensos de paz firmados inicialmente en Cartagena. Y se pasó por alto, debido a un exceso de confianza en la contraparte, o se olvidó el ABC de la politica traicionera que historicamente ha ejecutado la Casta Dominante en Colombia: Con los Comuneros de 1781. Con los guerrilleros liberales despues de la guerra de los Mil Días a comienzos del siglo 20 . Con los guerrilleros del Llano a mediados de ese siglo. Con los anmistiados por Rojas Pinilla bombardeados en Villarica y encarcelados en el campo de concentración de Cunday. Con los  guerrilleros anmmistiados por los gobiernos del Frente Nacional , o los guerrilleros desmovilizados en la década de los 90 que no aceptaron  ser cooptados por el gobierno, ect.

El plan B oligárquico consistió tal y como se está comprobando en la realidad actual, en desarrollar sistematicamente una serie de jugadas muy bien calculadas para socavar los fundamentos de la conocida como paz pos bélica democrática, sustentada en las recetas del Consejo de Seguridad de la ONU y ensayadas en casi 50 conflictos de las denominadas nuevas guerras surgidas al término de la Segunda Guerra Mundial, bien descritas por M. Kaldor.

Para citar el Plebiscito del 2 de octubre impuesto por Santos, desconociendo la Constituyente popular, y gestionado desde las esferas oficiales de tal manera que su cierre inevitable era la derrota del SI, aunque por escasa votación.

Para mencionar el recurso no sanitario de la validación de los acuerdos por un poder legislativo sumido en la corrupción y la falta de legitimidad por causa de su degradación ética.
Para contabilizar la marrulla y paquidermia del Ministro del Interior en la formulación y tramite de los proyectos legislativos correspondientes a la implementación formal de la paz.
Para recordar el escandaloso proceso de organización y construcción de las Zonas Veredales y PT en el que se presentó de todo: corrupción, burocratismo, paquidermia y cinismo de las burocracias oficialistas.

Para incluir el sabotaje a las ZVTN y PT desde las Brigadas, Batallones Militares y comandos policiales organizando y promoviendo grupos paramilitares y bandas criminales al igual que sobornos a los guerrilleros para estimular su deserción. Por supuesto, para retener el cinismo del Ministro de Defensa tapando todo eso.
Para la memoria el sistemático exterminio de líderes populares, de derechos humanos, de integrantes de las Farc y sus familiares. Todo ello desconocido por el Fiscal y desde el Ministerio de Defensa.

Para registrar el ataque continuado del Fiscal Martínez a los elementos principales de la Justicia Especial de Paz.

Para dejar escrito el vergonzoso y ultrajante desconocimiento de la Ley de amnistía e indulto que completa casi cinco meses convertida en letra muerta.

Para no olvidar el descarado juego del Ministro de Agricultura Irragorri, alterando los proyectos de decreto que implementan los consensos agrarios con el fin de cumplirle a sus socios del empresariado agroindustrial y adelantar su criminal acumulación de baldíos.

Para registrar la anulación del Decreto ley que autorizaba la inclusión de 1200 miembros de las Farc en la Unidad Nacional de Protección, quienes se encargarían de la protección y seguridad de los líderes guerrilleros objeto del asedio paramilitar ultraderechista.

Para tener en cuenta, muy en cuenta, que la naturaleza contrainsurgente del criminal Estado oligárquico sigue intacta y sus fuerzas militares y de policía, que continuaran iguales son, en últimas, el principal soporte del dominio violento de la elite bipartidista.

Para cerrar la demoledora Sentencia de la Corte Constitucional que destruyo el "Fast Track" para el trámite de Actos Legislativos y Leyes de Paz, dejando en el limbo la seguridad jurídica y humana de miles de combatientes comprometidos con la dejación de las armas y su movilización política en condiciones democráticas.

Suficiente para echar lápiz y papel. Para cavilar en las inevitables contingencias de la vida. Suficiente como para pensar en alternativas y en salidas que eviten peores desastres, por ejemplo masacres en masa, precedidas de asaltos a las 970 caletas de las Farc de la forma como ya se ha planificado por el Ministerio de Defensa y el Comando Sur-USA.

Lo que dice la experiencia internacional es que estos procesos de paz en el formato que finalmente se adoptó, un hibrido de la paz pos bélica (Butros Ghali) y la paz liberal a lo Fukuyama (Stateboulding), presentan serias dificultades en sus primeros 60 meses de ejecución hasta alcanzar su fracaso estrepitoso.

No queremos ni deseamos  que ese sea nuestro caso, pero es mejor estar preparado para lo peor. Son las dificultades que se desprenden de la denominada “paz imperfecta”, de los límites impuestos por el neoliberalismo a la “paz positiva”; de quedarse en la mera “paz negativa” como simple ausencia del conflicto violento por los resultados del  Cese bilateral de Fuegos y de hostilidades.

Seguramente todos estos son temas de reflexión en las convocadas Asambleas Permanentes en las 26 Zonas Veredades y Puntos de Transición. Deben ser asuntos que se esten abordando en las reuniones preparatorias del Primer Congreso del nuevo partido político que se piensa instalar el próximo 7 de agosto.

Cierre: A propósito de repliegues fue Lenin, gran maestro de la estrategia, quien nos enseñó a dar un paso adelante y dos pasos atrás para impedir la trampa del enemigo.

 

Con asombro y perplejidad los colombianos nos enteramos de la reciente decisión del señor Santos de cambiar su relación de amistad y cordialidad con Venezuela y su gobierno liderado por el Presidente Nicolás Maduro.

En el 2010, con ocasión de su posesión, el Presidente de Colombia se declaró el “mejor amigo” de Hugo Chávez y de su administración. La tesis era que Colombia debía superar las tensiones y crisis ocurridas en los últimos años, causantes de los cierres de la frontera y la caída de los intercambios económicos fronterizos.

Hace pocos días el Jefe de la Casa de Nariño dio un giro para afirmar que Caracas no era de su predilección, pues su modelo carecía de viabilidad. Y dicho y hecho. La Canciller y el cuerpo diplomático colombiano se colocaron del lado de otros regímenes, como los de Perú, México, Argentina, Brasil y Chile para presionar la salida golpista del actual gobierno de Venezuela, patrocinada por los Estados Unidos y por Luis Almagro, el atorrante Secretario General de la OEA, quien ha devenido en la voz cantante del Ministerio de colonias y del Comando Sur de Usa.

Un verdadero acto de traición y felonía de Santos. Claro que este no es el único. Esa es la personalidad de este personaje.

Recuérdese que Uribe Vélez, su promotor y elector, lo acusa de traición. De haberse hecho elegir con sus votos para después abandonar las filas del ex presidente de marras. Angelino Garzón también ha dejado traslucir la misma queja. Como Vicepresidente de Santos debió padecer su desatado filibusterismo y piratería política.

Incluso, Santos ha dicho que a él se le recordara como un traidor de su clase dizque por haber hecho la paz desconociendo los intereses de su núcleo social de origen. Lo que por supuesto es una gran mentira, pues si alguien ha trabajado por perpetuar el criminal régimen oligárquico imperante aquí, es él.

Traemos a colación estos eventos y resaltamos el más reciente con Venezuela porque nos preocupa que a última hora, en su etapa agónica, el Presidente de Colombia nos sorprenda con una de sus conocidas volteretas para desmarcarse de los históricos Acuerdos de paz con las Farc para poner fin al prolongado conflicto social y armado.

Ya hay algunos síntomas y nubarrones que demandan una alerta temprana, como esta. En efecto, los funcionarios oficiales encargados de la paz intentan renegociar los pactos de paz, como en el tema agrario, en el de los cultivos de uso ilícito, en el del sistema de seguridad para los integrantes de las Farc asediados por el paramilitarismo y en la organización y funcionamiento de las Zonas verdales, debilitadas por la corruptela de la burocracia de la paz.

Por supuesto, a estas alturas del proceso de paz y su implementación y merced a la férrea voluntad de las Farc al señor le quedara muy complicado bajarse del bus. La paz es un bien colectivo de millones de colombianos que se depositó en el alma de una nación hastiada de la violencia y la guerra.

Así mismo, conviene preguntarse ¿traicionará Santos a las Farc? ¿Traicionara y pisoteará la paz democrática y con justicia social que se construye paso a paso por la ciudadanía? ¿Traicionará la confianza de la Comunidad Internacional en el Acuerdo firmado con la insurgencia fariana? Y lo que es peor ¿Traicionará al Comité noruego que le adjudicó el premio Nobel de Paz?

 

El comunicado conjunto de las dos organizaciones insurgentes colombianas, publicado 11.05.2017 en la Habana, es un paso trascendental en la tan esperada “unidad en la diversidad” del Pueblo trabajador colombiano. Demuestra una vez más la amplitud y convergencia de una consigna unitaria como la de “Solución Politica al conflicto colombiano”, que no es como insiste la falsimedia oligárquica una solución solamente “negociada” de rendición, sino el contrario dialéctico de la “Solución Militar” buscada durante más de 70 años por la Oligarquía y el Imperialismo, para doblegar la resistencia y rebelión de los colombianos.

Se parte de identificar y caracterizar una vez más, el llamado conflicto colombiano como “conflicto social, político, y armado” y, se le ponen a la Solución Politica del mismo, dos pies sobre la tierra:

Uno, la implementación real y material, es decir más allá del papel, del Acuerdo Final de la Habana logrado entre el Estado colombiano y la insurgencia de las Farc-Ep. Y otro, complementario, el proceso de paz entre el Estado colombiano y la insurgencia del ELN; asignándole una meta concreta hacia donde se debe caminar: “Buscar que la SOCIEDAD tenga una función protagónica en el LOGRO de la paz”.

Cada uno de los 8 párrafos que estructuran este estratégico texto es en sí mismo una formulación para su ejecución: Es primero que todo, la lucha de masas, amplia, unitaria y protagónica, tal y como lo dejó establecido Marx hace más de 160 años, la que irá a definir el curso de loa acontecimientos en Colombia y talvez en toda la región.

Son las masas luchando por sus intereses de clase, quienes hacen la historia, no los personajes quienes son solo sus intérpretes. Y esta verdad, sin ninguna duda o vacilación, será inexorablemente confirmada también en nuestro país.

“Los derechos de las víctimas” son el centro de la lucha por la paz, pero NO el concepto de “victima” que pretende imponer la clase dominante que  ha oprimido y explotado doblemente a las mujeres y otras comunidades minorizadas; y ha diluido su responsabilidad de victimario y verdugo oficial y formal como Estado legalizado, combatiendo a unos rebeldes ilegales calificados de ilegítimos, alzados en armas ejerciendo el derecho a la rebelión; sino el establecimiento pleno de la VERDAD de lo acontecido en estos 70 años de guerra contrainsurgente:

De establecer las responsabilidades reales de cada quien: “de gobiernos, clases dominantes, y también como no, de la insurgencia, en dirección a resolver las causas que generan este conflicto social, político, y armado”. Es, a nuestro entender, el establecimiento verdadero de responsabilidades objetivas a la luz del derecho, y no como lo pretenden los verdugos y victimarios oficiales, sobre la base de manipular públicamente un difuso sentimiento religioso de culpa y pecado arraigado en la religiosidad privada de los ciudadanos.

Ha quedado también claramente establecido que el concepto de “democratización de Colombia”, no es solo sacar la violencia de la lucha política; sino también que “los avances sean resultado de esfuerzos bilaterales. Dentro del entendido de que llegaremos a la paz, por medio de realizar TRASNFORMACIONES que traigan equidad y dignidad a las colombianas y colombianos”.

El cuarto párrafo es un llamado a que el concepto de Solución Politica y los esfuerzos por lograrla, se amplíe y “comprometa a las distintas fuerzas que participan en el debate hacia las elecciones del 2018 y, trataremos de evitar que los llamados a la guerra que hace la extrema derecha no hagan reversar este impulso por el logro de un nuevo país con equidad”

En los dos párrafos siguientes se deja establecido claramente qué; “la mayoría de los colombianos (as) conquistará por encima de la tozudez de los SECTORES DE PODER que se oponen a la paz, a la Solución Politica, avanzando en la mesa con el ELN y en la implementación de los acuerdos de paz de la Habana; para iniciar la derrota para siempre de la violencia, la exclusión y el empobrecimiento de las mayorías nacionales”.

 Y advierte y “llama a las comunidades, a seguir defendiendo la vida y el territorio, y, a no dejen prosperar la persecución que pretende cerrar el paso a las fuerzas políticas alternativas comprometidas con la paz, la justicia social, y la dignidad de todos (as).

Con lo cual queda claramente derrotada la pretensión oligárquica imperialista de dividir la Solución Politica al conflicto colombiano, para reinar; estableciendo procesos de paz separados en compartimentos estanco; uno con las FARC-EP cuya implantación real está en veremos, y otro con el ELN, catalogado  por los contrainsurgentes como “Banda Criminal” (Bacrim) que está copando los “espacios dejados por las FARC y disputándolos a las Fuerzas del Orden que los combate con todo el peso de la ley”.

 Según este llamado, el ELN y las Farc-EP instan de manera conjunta y unitaria a las comunidades a seguir defendiendo la vida y el territorio, y a no dejar prosperar la persecución ejercida desde los sectores de Poder que se oponen a la paz. Como dice el refrán: A buen entendedor, con pocas palabras basta.

Por último, agradecimientos a los gobiernos verdaderamente comprometidos y solidarios con la paz de Colombia. Cuba, Venezuela y Noruega, y solicitud de apoyo a la Comunidad Internacional, de America Latina y el Caribe en la Solución Politica del conflicto colombiano.

También se le agradece al gobierno colombiano haber dado los permisos para la realización de la reunión.

ANNCOL saluda esta hoja de ruta estratégica para la Solución Politica del conflicto colombiano; llama a sus lectores a leerla con detenimiento, y, apoya sus planteamientos unitarios y de combinación de formas de lucha de masas en un largo alcance, en el entendido que arrojan claridad y direccionalidad hacia el futuro dentro de la oscuridad e incertidumbre con las que la oligarquía y el imperialismo han pretendido rodear la implementación real del  acuerdo de paz de la Habana, entrabar el dialogo con el ELN catalogándolo como “Bacrim” que está copando los espacios dejados por las FARC, con lo cual y como siempre lo ha hecho, pretende dividir al Pueblo trabajador colombiano y a sus insurgencias trasformadoras.

Fuente Imagen Internet  

   

 

Una vez más, la audiencia de conciliación entre el ex presidente Álvaro Uribe Vélez y las madres de los jóvenes de Soacha víctimas de falsos positivos, fracasó porque el hoy senador no asistió a los estrados de la Corte Suprema de Justicia.

El abogado de las víctimas Luis Guillermo Pérez, calificó como un irrespeto a las Víctimas la inasistencia de Uribe, "se ha hecho una contrapropuesta pero las madres no la acogen porque no está reconociendo que los crímenes fueron de lesa humanidad y que los responsables deben ser sancionados. Es una ofensa para todas las madres y sus hijos".

Las madres de Soacha también reprocharon la inasistencia del hoy senador, "el señor Uribe nunca asiste y eso es falta de seriedad, lo que genera es impunidad en la muerte de nuestros hijos", señaló María Doris Tejada, una de las madres de Soacha que en nombre de todas las madres señaló que lo que quieren es "Justicia"

Al contrario envió a su abogado con un documento en el que propone un intento de arreglo en el proceso "se está explorando esa posibilidad de arreglo. Aunque el expresidente está al tanto del asunto", señaló el abogado de AUV, Juan Felipe Amaya Mejía.

Todo parece indicar que el senador Uribe Vélez, anda muy ocupado e impune, en su tarea político-religiosa de armar la colación retardataria y violenta con la que posiblemente gane las elecciones presidenciales de 2018 y que ha incorporado en su seno al  "transfuga" y  cooptado de izquierda Angelino Garzón, tambien socio electoral de Juan Manuel Santos de quien fuera su vicepresidente de "izquierda" para mostrar.  Y quien esta vez, acomparará a Uribe Vélez en el cumplimiento de su intención de revocar el Acuerdo de Paz firmado entre el Estado colombiano y las Farc-EP en 2016, que con argumentos mentirosos pretende continuar sumiendo a la sociedad colombiana en una cruel  guerra contrainsurgente sin ninguna presepectiva, tal y como lo expresó en su reciente entrevista dada al diario El Espectador (05.05.2017)

EL Espectador :  En el caso eventual de que el candidato del Centro Democrático se convierta en el próximo presidente de Colombia, ¿cuál será la postura que asumirán frente a lo que se acordó con las Farc y a lo que eventualmente se acuerde con el Eln? 

 Uribe Vélez : El partido ha sido muy claro. Hay unos temas que se apoyan y otros que habrá que intentar modificar y revocar. Nosotros tenemos absoluta claridad en el apoyo a la desmovilización de los guerrilleros de base. Nos preocupa enormemente ese tribunal de justicia, la impunidad, etc. En el fast track hay temas que habría que entrar a reformar y todo lo que afecte la democracia. Por ejemplo, este país, con todos los compromisos de gasto público con las Farc, va a asfixiar la economía y va a poner a la política social, la política económica y el futuro del sector privado a depender de las Farc. Eso, nosotros lo rechazamos totalmente.  (http://www.elespectador.com/noticias/politica/no-vetamos-la-izquierda-alvaro-uribe-articulo-692496)

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Se equivocan de pé a pá, todos aquellos que creen que se puede construir un muro, como el de Trump, entre Venezuela y Colombia, y que lo que sucede en un país no repercutirá en el otro o viceversa.

Y, a pesar de los viejos intentos de las oligarquías azuzadas por el Imperialismo estadounidense, en ambos países por mantenerlos enfrentados, existe un muy estrecho y profundo vínculo histórico, demográfico, de costumbres, de convivencia y sobre todo un vínculo geográfico que abarca todos los climas y que será muy difícil romper o separar.

Santos tirando sus albures, como siempre, ha entendido que la visita de “encontronazo” entre Uribe  Vélez y Pastrana con el presidente Trump, le han ganado la mano y que muy posiblemente, los “Cipayos chivatos” le han dejado en el bolsillo algún informe escrito con todas las características de lo que ellos han dado en llamar el “castro chavismo colombiano”; argumentos que, posteriormente uno de ellos subió en su cuenta personal de Twitter como “carta del senador Uribe Vélez al Congreso de los EEUU”.

 Santos ha entendido claramente que la visión del equipo gobernante actual en los EEUU ha cambiado sustancialmente con respecto a su antecesor Obama: que las funciones delegado del gobierno estadounidense míster Bernard Aronson ya no van más, y que ha llegado el momento de acelerar la historia poniendo a la humanidad a escoger entre “America First” o guerra atómica mundial. Escenario en el cual juega un papel fundamental el patio trasero latinoamericano en donde el Imperio contrataca y se desarrolla una contraofensiva, en todos los terrenos, para recuperar los espacios ganados por fuerzas político sociales democráticas y hasta antimperialistas.

 Santos ha valorado, también, su participación en la “pacificación de Colombia” en la cual jugó un papel fundamental el gobierno de Venezuela que, junto con el gobierno cubano, entre otros, hicieron y aportaron todos los esfuerzos para que el acuerdo entre el Estado Colombiano y las Farc-EP llegara a un final satisfactorio. Apoyos que lo llevaron a decir con el bogotanismo simulatorio que lo caracteriza que el presidente venezolano Chávez, era “su nuevo mejor amigo”, y amistades que le hicieron ganar el calificativo peyorativo creado por “su nuevo peor enemigo Uribe", de castrista y chavista.

Hoy se ha confirmado una vez más que, el decreto del presidente Obama, en marzo del 2015, convirtiendo a Venezuela en una “amenaza para la seguridad nacional de los EEUU” es una realidad que está en proceso de resolución, en el cual no importarán las consecuencias o “collateral damages”.

Entonces, el presidente Santos, una vez más, con el bogotanismo que lo caracteriza y, presintiendo las patadas que le anunció el ex procurador Ordoñez por  su castro chavismo colombiano, se “desmarca” o mejor, como cualquier Pedro de semana santa, niega tres veces su amistad o solidaridad con el gobierno Venezolano que lo ayudó en los momentos difíciles, y arrastrando consigo toda esa cauda de crédulos que lo siguen y le creen sus fingimientos; dice no tener ninguna deuda con el presidente Maduro y se hace a un lado para que caiga. Obviamente este movimiento de cola le representará reconocimiento y algún pequeño mérito en la casa de gobierno de Trump.

Pero se equivocan de pé a pá. Un escenario “quieto e inmóvil” como el que tienen pensado de “paz en Colombia y guerra en Venezuela”, no pasará de ser un plan teórico, que quiéranlo o no, una vez se realice la intervención militar programada, modificará toda la estructura regional, arrastrando consigo también a Santos y a todos los crédulos que en él creyeron.

Hay momentos en que la historia se acelera de manera vertiginosa y los hombres no alcanzan a percibir esta velocidad y ese vértigo. Y esa imprevisión, posteriormente pasa la factura histórica.  

Al parecer, después del embotamiento y la larga modorra neoliberal estamos entrando en uno de esos “momentos interesantes”, como los llamó el gran maestro Hobsbawm.

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 Y no, la que está convocando el "innombrale antioqueño", capo de un partido que se hace llamar Centro Democrático, que tiene 18 funcionarios de su Gobierno condenados por la justicia o prófugos por casos de corrupción, con sobornos repugnantes en orinales, para hacerse reeelegir como lo demostró el caso de la Yidis-política, con crimenes de guerra como los Falsos Positivos en los que con la participación de su Ministro de Defensa Santos, más de 3.000 jóvenes inermes fueron engañados con la promesa de un falso empleo para luego ser "fusilados" y presentados como guerrilleros dados de baja en combate. Un ex jefe de Gobierno conmpremtido hasta los tuetanos con la corrupción "Infraestructural" de Odebrect y, además de financiar con sus dólares la campaña presidencial de su Titere continuador  Zuluagay, con un caso aberrante de despojo de tierras, podredumbre y violencia como el protagonizado por su ministro de agricultura, el prófugo Uribito en Agro Ingreso Seguro, donde millares de campesinos perdieron recursos de subsidios prometidos para sobrevivir a los efectos del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y, esos subsidios terminaron en los bolsillos de latifundistas, de terratenientes, de grandes empresarios amigos y pelechadores de su Gobierno.

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Y que además, tiene como su mejor aliado ideológico y politico al corrupto Procuador Ordoñez, ahora coronado en una fonda de mala muerte como el rey de la arepa antioqueña, porque no le da para más su deslegitimación e ilegalidad, ect  

 Esa Marcha del Odio y el Regreso al Siglo 19, no puede ser la marcha que salve a Colombia. La verdadera marcha popular y cívica que le marque un rumbo de Paz y Reconcialiación de los colombianos, reconstruya el pais y sane el tejido social destruido por la podredumbre del narco paramilitarismo de la oficina de Envigado, el Ubérrimo y la casa de nari, debe empezar a fraguarse desde ya, y será la multimillonaria marcha de la memoria, la verdad y la salvación del país,  este 9 de Abril, que colamará todas las plazas y calles de Colombia,  recordando el fusilamiento de ese gran colombiano llamado Jorge Eliecer Gaitán, sacrificado por la oliarquía y el imperialismo predecesores  del Uribo-Santismo que hoy nos domina

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Comunicado conjunto N° 16 

Tras dos días de jornadas de trabajo conjunto entre el Gobierno Nacional y las FARC- EP, en el marco de la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación– CSIVI, se evaluaron los primeros 100 días de la implementación, se identificaron las dificultades y se tomaron decisiones en los siguientes temas: 

Desarrollo legislativo: Priorizar el trámite de las normas necesarias para la implementación del Acuerdo Final. Durante el mes de abril, el Gobierno Nacional presentará ante el Congreso un paquete de proyectos de reforma constitucional y de ley para el desarrollo del Punto 1 del Acuerdo Final (Desarrollo Agrario Integral), además de la creación de la Comisión de la Verdad y de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas. 

Garantías de seguridad: Agilizar la activación de los mecanismos e instancias establecidas en el Acuerdo Final, incluyendo el diseño y puesta en marcha del Pacto Político Nacional que busca garantizar el efectivo compromiso de todos los colombianos para que nunca más se utilicen las armas para hacer política. 

Tránsito a la legalidad: Las FARC-EP completarán el listado de todos sus hombres y mujeres en los próximos días, incluyendo las milicias, para efectos de agilizar su acreditación y reincorporación. A su vez, el Gobierno Nacional dará el apoyo necesario a las instancias competentes encargadas del trámite de amnistías con el fin de agilizarlas.

Zonas Veredales Transitorias de Normalización: En el mes de abril el Gobierno Nacional se compromete a entregar en su totalidad la infraestructura de las zonas veredales, incluida la instalación de las áreas destinadas para la recepción. De igual forma quedarán dotadas con ambulancias y personal médico. 

Reincorporación: Se realizó una revisión de los programas y se definió la oferta institucional y de proyectos productivos para los hombres y mujeres de las FARC-EP, con el fin de brindar seguridad socioeconómica una vez termine su tránsito a la legalidad. 

Cronograma de la dejación de armas: Como parte del compromiso de acelerar este proceso, continuará la dejación de armas de los integrantes de las FARC-EP que hacen parte del Mecanismo de Monitoreo y Verificación, y de las personas que empezarán la capacitación para ser parte de la Unidad Nacional de Protección; también s que participan en desminado humanitario y en sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito. Estas personas serán prioritariamente acreditadas e iniciarán su reincorporación. Así mismo, se avanzará en el cumplimiento del cronograma acordado de dejación de armas. 

El Gobierno Nacional y las FARC- EP seguirán trabajando para cumplir los compromisos contemplados en el Acuerdo Final que nos llevará a construir la paz estable y duradera para beneficio de todas y todos los colombianos.

Cartagena, 26 de marzo de 2017

 Componente internacional de verificación y acompañamiento del Acuerdo Final 

Comunicado Conjunto No. 15

Bogotá, Colombia, 23 de marzo de 2017 

El Gobierno Nacional y las FARC-EP en el marco de la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación (CSIVI), informamos a la opinión pública que en cumplimiento de lo establecido en el numeral 6.3. Componente Internacional de la Verificación de la CSIVI y 6.4 Componente de acompañamiento Internacional, hemos acordado: 

1. Se designarán como Notables del Componente Internacional de Verificación, al ex presidente español Felipe González y al ex presidente uruguayo José Alberto Mujica Cordano, quienes encabezarán el mecanismo de verificación y cumplirán con las funciones establecidas en el numeral 6.3.2. Su designación formal tendrá lugar el próximo jueves 30 de marzo. 

2. El protocolo de funcionamiento de la Secretaría Técnica de los notables del que trata el numeral 6.3.2. La Secretaria Técnica estará a cargo del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC) y del Centro de Investigación Nacional de Educación Popular (CINEP). 

3. El protocolo de funcionamiento del apoyo técnico del que trata el numeral 6.3.2, a cargo del Instituto Kroc de Estudios Internacionales de Paz de la Universidad de Notre Dame, E.E.U.U, en su rol de Apoyo Técnico del componente de verificación. 

4. Realizar una primera reunión preparatoria con la Secretaría Técnica y el Apoyo Técnico del Componente Internacional de Verificación el próximo 28 de marzo con el fin de entregar los protocolos de funcionamiento. 

5. El protocolo de funcionamiento del acompañamiento Internacional que trata el numeral 6.4.2 del Acuerdo Final, que se entiende como el apoyo directo e indirecto al diseño, ejecución y monitoreo de la implementación del Acuerdo Final. La CSIVI convocará una primera reunión con todas las organizaciones, países y agencias definidas en el Acuerdo Final en la primera semana de abril. 

6. Teniendo en cuenta que el pasado 31 de octubre del 2016, el Gobierno Nacional renovó el mandato de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) por un periodo de 3 años que podrá ser renovable, y que en su Informe anual incluirá un capítulo especial sobre la implementación del Acuerdo Final en materia de derechos humanos, la CSIVI convocará una primera reunión con esta Oficina en la primera semana de abril. 

7. El Gobierno Nacional ratifica su compromiso al interior de la CSIVI de dar inicio a la implementación de los mecanismos previstos en el punto 6.3.3 respecto de la Misión Política de Verificación de las Naciones Unidas.

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  • Exiliados invisibilizados
  • Declaración final del II Encuentro de la Constituyente de Exiliadas y Exiliados Perseguidos por el Estado colombiano
  • marx_foto_misu_joaco_pinzon

Föreningen Jaime Pardo Leal

Föreningen Jaime Pardo Leal

Video Clip FARC EP

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